Según la Super transporte, los tres establecimientos llevaban el registro de asistencia mediante huellas dactilares que podrían ser fácilmente sustituidas por otras personas. 

La Superintendencia de transporte suspendió de manera preventiva durante seis meses a tres centros de enseñanza automovilística por, presuntamente, no certificar a los alumnos de acuerdo con la normativa.

Según la entidad, los centros no se aseguran de que la formación académica se imparta con la intensidad horaria que corresponde, pues llevaban un registro de asistencia mediante huellas dactilares, sistema que podría ser alterado con facilidad por personas diferentes a los alumnos.